De la idea a la realidad: Comienza con tu emprendimiento

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idea - Pexels - Lisa

Las ideas no valen mucho realmente, lo verdaderamente importante es qué hacemos con ellas. Muchas veces se tiene un deseo de hacer algo más allá de lo establecido; cambiar algo que sabemos puede mejorarse o aventurarse a emprender por pasión.

Si tenemos una idea de negocio y queremos llevarla a la realidad primero hay que definir que una idea está ahí para ser transformada. Difícilmente la idea continuará siendo la misma a medida que nos animemos a traerla a la realidad para que se convierta en un negocio.

¿Qué es un emprendimiento?

Un profesor solía decirme que para comprender cualquier cosa era necesario entender la esencia y los fundamentos; así que, ¿cuáles son los pilares de un emprendimiento? ¿Cuáles son esas características fundamentales sin las cuales un negocio no es un negocio?

De acuerdo a como lo aborda Josh Kaufman en su libro “The Personal MBA”; un negocio simplemente es un proceso repetible en el que se ofrece algo de valor a alguien que lo necesita o desea. Este compra a un precio de una manera en la que sus expectativas quedan cumplidas, permitiendo a los fundadores continuar operando. Esto se puede resumir a contar con un producto o servicio para el cual existen personas que quieren y tienen la posibilidad de adquirirlo.

Para validar y mejorar la idea de negocio basta realizarnos las preguntas adecuadas; por ejemplo, ¿Qué se resuelve? ¿Qué características tendría alguien interesado en el producto/servicio? ¿Están dispuestos a pagar el precio que se propone?

El cómo resolver esas preguntas dependerá de nuestro proyecto y las herramientas que tengamos a nuestra disposición para validarlas.

Abrazar la incertidumbre y eliminar los supuestos

Algo clave para consolidar una idea en algo tangible es minimizar en la mayor medida posible los “supuestos”. Al tener un emprendimiento debemos tener en claro que viviremos en una incertidumbre constante; sin embargo, es nuestro deber hacer que las posibilidades caigan a nuestro favor a través de eliminar los supuestos más importantes de nuestro proyecto. Es decir, aquellas ideas que creemos que son para alguien más cuando sólo es nuestra percepción y pueden determinar si nuestro emprendimiento tiene éxito o no.

Algunos ejemplos serían dar por hecho las siguientes situaciones:

  • Que la idea que tenemos es algo perfecto y que es lo que los usuarios están buscando sin preguntar o validar primero
  • Que una gran cantidad de personas están dispuestas a adquirirlo o que no existe nada igual

Spoiler: en la mayoría de los casos ya existe algo similar; la ventaja es que el objetivo no es hacer algo nuevo, sino algo de manera diferente que pueda aportar gran valor.

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Descubre a tu cliente

Para eliminar uno de los supuestos más importantes lo primero es salir a preguntar, hay que conocer a nuestro usuario y cliente; si no lo conocemos aún, imaginar qué características pudieran tener para luego validar si realmente es así. Al final ellos nos darán las mejores percepciones y recomendaciones para implementar y poder ofrecer algo que brinde un gran beneficio o valor.

En Augem Tech poco a poco nos dimos cuenta de la importancia de estar en constante validación. Incluso el día de hoy alguien que comenzó como parte de nuestro grupo de usuarios forma parte fundamental del equipo; dando retroalimentación constante y siendo indispensable en la toma de decisiones. Es recomendable estar buscando la opinión del usuario, desde que se tiene una idea hasta un producto lanzado al mercado; siempre habrá algo que se pueda mejorar, de lo contrario el emprendimiento dejará de innovar y ya no será competitivo.

Experimentar

Existen diversas metodologías y procesos para generación de productos y su validación, uno de ellos es el Design Thinking. Este comprende un proceso iterativo que podemos ver como de experimentación; con el objetivo de validar algún aspecto de nuestra idea de negocio, es decir, eliminar supuestos. Gracias a este método tenemos la posibilidad de mejorar nuestra idea en compañía de quienes utilizarán nuestro producto; lo importante es comprender lo que busca el usuario y el cliente, con esto crear la mejor manera de satisfacer esa necesidad.

Al final del día pasar de una idea a la realidad es un proceso que no será lineal; habrá diversos obstáculos y áreas de oportunidad, desde retos técnicos hasta cambiar completamente la solución que se tenía pensada.

Si estamos decididos a perseguir ese sueño, a verdaderamente emprender; hay que estar listos para lidiar con la incertidumbre que esto conlleva y aventurarnos a poner nuestra solución a prueba. Así comprobar que efectivamente, se puede contribuir a mejorar algún aspecto de la vida de alguien más.

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