Azúcar: la relación más tóxica que existe en nuestras vidas

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En este artículo hablaremos sobre la relación que tenemos con una sustancia que es veneno para tu salud: El azúcar.

Ésta nos ha creado una dependencia inconsciente, es adictiva porque cada vez que la consumes liberas dopamina. Y cuidado, porque está en todo. Si te decides a leer todas las etiquetas de los productos procesados que compras, en más del 80% encontrarás en sus ingredientes que contienen alguna forma de azúcar.

Aquí algunos de los diferentes nombres por los que se le conoce y que encontrarás en las etiquetas: fructuosa, glucosa, sacarosa, sacarina, edulcorante, dextrosa, sucralosa, jugo de caña, miel de caña, miel de maíz, concentrado de jugo de frutas, miel, azúcar invertida, maltosa, melaza, azúcar refinada, azúcar morena, azúcar glass, entre otras.

La industria azucarera desde hace muchos años ha culpado a las grasas por los problemas de salud, pero fue su forma de cubrir la verdad, para que se convirtiera en una industria millonaria.

El efecto principal que produce en nuestro cuerpo es que dispara el hambre, por eso los fabricantes de comida la incluyen en casi todos los alimentos que comemos. En promedio una persona consume 70 kg de azúcar al año.

Además, nos estimula a acumular grasa, está relacionada con enfermedades del corazón, aumento del colesterol, triglicéridos, obesidad, diabetes, hipertensión, algunos tipos de cáncer, caries, afecta el sistema inmunológico produciendo inflamación, envejecimiento de las células y produciendo enfermedades.

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Si habláramos de que tenemos una crisis de salud, la raíz sería el azúcar. Sin embargo, no tenemos una crisis de salud, lo que tenemos es una crisis del amor y cuidado propio.

Si nos ponemos a hacer consciencia de todo lo que comemos para alimentarnos, ¿de verdad nos estamos alimentando y nutriendo? 

Todas las enfermedades entran por la boca y por las emociones. ¿Cómo podemos transformar esto? Evitar los alimentos procesados y consumir sólo el azúcar que proviene de frutas y verduras, sería el primer paso. 

Azúcar en vegetales
K15 photos – Unsplash

Por otro lado, hablemos sobre emociones.

¿Por qué nos da hambre? Te comparto que muy seguido no es que necesitemos comer, sino porque queremos cambiar la forma en que nos sentimos. En otras palabras, comemos para cambiar nuestras emociones.

Desafortunadamente esto es específicamente cierto sobre todo cuando tenemos ganas de azúcar.

Al comprender cómo tus emociones influencian tus decisiones por la comida, vas a tener un mayor poder para tomar tus propias decisiones y desarrollar un estilo de vida más sano.

¿Has hecho consciente el diálogo interno que tienes con la comida? Pon atención en cómo te sientes antes, durante y después de que comes un producto con azúcar.

Trata de observar las emociones que te llevan a querer satisfacerte con comidas que la contienen, una vez que las identifiques busca alternativas para manejar las emociones. ¿Cómo te puedes sentir mejor sin esta sustancia?

Si te has encontrado comiendo de más por conflictos emocionales, busca diferentes estrategias para satisfacer esas necesidades emocionales. En el momento en que te das cuenta de las trampas y herramientas que te disparan esos eventos que te provocan comer, estos perderán su poder. Reemplaza y rompe esos patrones de alimentación e incluye otro tipo de actividades.

Te comparto algunas recomendaciones que a mí me han funcionado:

Jamie Street – Unsplash

La fruta es una buena idea para satisfacer nuestra necesidad de azúcar, es mejor comerla con el estómago vacío, sin embargo, hacerlo todos los días no es buena idea, ya que tu páncreas necesita un descanso de esta sustancia, aunque provenga de las frutas. Recuerda que se dice todo con moderación y esto también se refiere a nuestra salud.

Terapia para resolver conflictos emocionales o coaching para aprender a manejarlas.

Realiza ejercicio o actividades que te ayuden a levantar el estado de ánimo, por ejemplo, el baile. El mindfulness, es decir estar presente en el aquí y ahora para dejar de preocuparme por el futuro o vivir en el pasado.

Yo en lo personal tengo 6 meses sin comer nada de azúcar, no me hace falta ni siento la necesidad de ella. Soy muy consciente a la hora de alimentarme y me he sentido de maravilla. Tengo mucha energía. Si yo puedo, tú también puedes.

Pequeños pasos a la vez, puedes empezar con un día, luego una semana, un mes, hasta convertirlo en un estilo de vida natural, que te llevará a tener salud y calidad de vida. 

Recuerda que esto no es una dieta. Es una nueva forma de vivir tu vida desde el amor propio y cuidado personal.

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Empresaria y diseñadora mexicana, fundadora de la organización Me Becoming We. Escritora del libro “Privilegiada por Elección” , Conferencista, Mamá x 2 , casada, activista y apasionada por el desarrollo y empoderamiento femenino.